Por una vida en plenitud al servicio de Cristo y su Reino.

META 2025

Somos una asociación civil que, desde la comunión eclesial y nuestro carisma cirineo: crecemos en el número de colaboradores para brindar nuestro servicio y ayuda eficaz a más consagrados y presbíteros de la Arquidiócesis; contamos con instalaciones adaptadas, equipos adecuados y con los recursos necesarios para nuestro desarrollo y expansión; nos damos a conocer y estamos mejor vinculados a nivel nacional.

ARTÍCULOS SALUDABLES

Sensibilizar para formar

Leyendo el artículo del Padre Ignacio González, L.C. “De la sensibilidad a la identidad. El papel de la sensibilidad en la formación del consagrado”, me percaté de la importancia de

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Lesión de rodilla

¿Sabías que un 60% de los religiosos padecen de lesiones en las rodillas y no son atendidos?

La lesión en la rodilla se llama meniscopatía, es producida en uno de

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EFEMÉRIDES DEL MES

CARISMA

Nuestro ESPÍRITU

Nuestro ESPÍRITU, como don del Espíritu Santo, lo sinte;zamos en el carisma cirineo, el mismo que animó a Simón de Cirene, quien después de ser obligado a cargar la cruz de un condenado, se compadeció de él y lo acompañó en su viacrucis, ofreciéndole una ayuda eficaz para que pudiera llegar a su meta: la donación total de su vida.

TESTIMONIOS

Hna. Isabel Mendoza (RMI)

"Para mí Salud y Comunión significa aceptar mi vulnerabilidad espiritual y física, la cual es atendidad con ternura, confianza y misericordia. Es recibir servicio de parte de la misma iglesia a la que sirvo también."

Hna. Josefina Torres Rodríguez (MDC)

"Salud y Comunión es donde se manifiesta la providencia del Padre que nos abraza a los consagrados, para poder servir mejor a través de esta rehabilitación."

Hna. María Guadalupe Lemus (Vicaria Gral. MDC)

"Para mi Salud y Comunión es el amor de Dios manifestado en los brazos del cirineo."

Hna. María del Carmen Balderas Martínez (MDC)

"Dios manifestado en mi prójimo es quien me ha hecho comprender lo grande que es."

ORACIONES

Oración del Cirineo

Señor, a Simón de Cirene le has abierto los ojos y el corazón, dándole, al compartir tu cruz, la gracia de la fe.

Ayúdanos a socorrer al que entrega su vida, por los necesitados y vulnerables, aunque esto contraste con nuestros proyectos y simpatías.

Danos la gracia de reconocer como un regalo, el poder compartir la cruz de los consagrados y presbíteros, sintiendo que así caminamos contigo, el Divino Cirineo.

Concédenos experimentar con gozo, que precisamente, compartiendo tus sufrimientos y los de este mundo, nos hacemos servidores de tu Reino, y así colaboramos en el fortalecimiento de tu cuerpo, la Iglesia.

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